Qué es la ansiedad
La ansiedad es una respuesta natural del organismo ante algo que percibimos como una amenaza. Nos prepara para actuar: el corazón se acelera, la respiración cambia y la atención se pone en alerta. En su justa medida es útil; nos ayuda a preparar un examen o a reaccionar ante un peligro.
El problema aparece cuando esa alarma se activa sin un motivo claro, con demasiada intensidad o durante demasiado tiempo, y empieza a condicionar la vida diaria.
Síntomas más habituales
- Físicos: palpitaciones, tensión muscular, opresión en el pecho, sensación de ahogo, molestias digestivas, mareo o cansancio.
- Mentales: preocupación constante, pensamientos anticipatorios («¿y si…?»), dificultad para concentrarse o sensación de no poder desconectar.
- De conducta: evitar situaciones, problemas para dormir, irritabilidad o necesidad de comprobar las cosas una y otra vez.
Por qué aparece
No suele haber una única causa. Influyen la forma de ser de cada persona, las experiencias vividas, los periodos de estrés acumulado, los cambios vitales (una mudanza, una ruptura, un nuevo trabajo) y la forma en que interpretamos lo que nos ocurre. Muchas veces, los intentos por controlar la ansiedad —evitar, darle vueltas, buscar seguridad— acaban manteniéndola.
Qué puede hacer para calmarla
- Respiración lenta: inspire por la nariz en cuatro tiempos y suelte el aire despacio en seis. Alargar la espiración ayuda al cuerpo a salir del estado de alerta.
- Nombre lo que siente: decirse «esto es ansiedad, es desagradable pero no es peligrosa» reduce la sensación de amenaza.
- No evite sistemáticamente: la evitación alivia a corto plazo, pero hace que el miedo crezca.
- Cuide lo básico: descanso, movimiento diario y menos cafeína marcan una diferencia real.
Cómo se trabaja en terapia
La terapia cognitivo-conductual es uno de los tratamientos con mayor respaldo científico para los trastornos de ansiedad. En consulta aprendemos a identificar los pensamientos que alimentan la preocupación, a regular la respuesta del cuerpo y a afrontar de forma gradual aquello que se ha ido evitando.
¿Cuándo pedir ayuda? Si la ansiedad dura varias semanas, le impide dormir, trabajar o disfrutar, o empieza a evitar lugares y situaciones, es un buen momento para consultar con una psicóloga.
Si está atravesando una crisis o tiene pensamientos de hacerse daño, llame al 024 (atención a la conducta suicida, gratuita y 24 horas) o al 112 en caso de emergencia.
¿Hablamos?
Consuelo García, psicóloga en Málaga. Sesiones presenciales y online en un espacio seguro y sin juicios.